Entrevista a Trinidad Bausela para i-Ambiente

/ 25.06.2014

Presidenta de ANAVAM

Presidenta de ANAVAM (Asociación Nacional de Auditores y Verificadores Ambientales) y Directora General  de Consultoría Técnica de  BUROTEC.

Trinidad Bausela Grajal es Presidenta de ANAVAM, Asociación Nacional de Auditores y Verificadores Ambientales (@ANAVAM1), Directora General  de Consultoría Técnica de  BUROTEC y miembro de los comités de Gestión Ambiental, Sostenibilidad en la construcción y Gestión de Proyectos de AENOR. Además colabora habitualmente con diferentes entidades impartiendo  conferencias y escribiendo artículos relacionados con el Medio Ambiente, la  Calidad y  la Seguridad

Licenciada en Geografía por la Universidad Complutense de Madrid y Diplomada en Cooperación por la Escuela Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid, ejerció la docencia durante 8 años y cuenta con más de 25 años de experiencia  en el ámbito de la consultoría técnica, de los cuales 17 los ha venido desarrollando  en el entorno de la Calidad de Sistemas y  Productos, la Certificación y Homologación, los Sistemas de  Gestión Ambiental y de  P.R.L. y la Inspección Técnica de productos.

Pero sobre todo se considera empresaria y emprendedora, habiendo fundado hace 25 años junto con José Manuel Romero Durán, BUROTEC, empresa dedicada a la Ingeniería y consultoría  Industrial y Ambiental en los campos de la Calidad, el Medio Ambiente, la PRL y la inspección de productos e instalaciones, seguridad industrial y obra.

Aunque la personalidad y experiencia de Trinidad Bausela daría para una entrevista mucho más extensa, en esta ocasión nos vamos a centrar en tres valores que muy bien pueden definir  el espíritu de las empresas y en general de  las sociedades modernas;  se trata del emprendimiento, la internacionalización y la sostenibilidad, en cada uno de los cuales nuestra protagonista  brilla desde hace décadas  con luz propia.

 

EMPRENDIMIENTO


 

Fernando Nájera: Trinidad,  No cabe duda de que formas parte de la vanguardia de las personas que se han dedicado al Medio Ambiente Industrial y que lo has hecho siempre  como emprendedora, en una época en la que la mayoría buscaba el abrigo de una gran organización. ¿Por qué crees que al menos en España la figura del emprendedor se deja en muchos casos para aquel que no ha tenido la suerte de aprobar una oposición o no ha podido encontrar un trabajo por cuenta ajena?

Trinidad Bausela: Es cierto que la figura del emprendedor en España no ha estado bien valorada, y en general está muy poco apoyada por las administraciones, pero ahora las cosas empiezan a cambiar. Parece que hay un resurgimiento del emprendedor, eso es bueno, porque el tejido empresarial de pymes y micropymes ayuda al crecimiento económico y al desarrollo del país. En mi caso siempre me ha movido la intención de a través de la empresa, crear empleo, atender las necesidades de nuestros clientes y sobre todo trabajar en lo que me gusta.

FN: ¿Tú, lo tuviste claro desde el primer momento?

TB: Desde el primer momento no tan claro, durante mis estudios universitarios trabajaba  por cuenta ajena, en un Instituto como docente, cuando terminé los cursos de doctorado fue cuando me planteé crear la empresa y trabajar por cuenta propia. Creo que fue una buena decisión, porque a partir de ahí he ido creciendo como persona y como profesional al igual que ha ido creciendo la empresa. En este momento somos 80 personas contratadas de forma directa. Hasta ahora estoy satisfecha con la decisión tomada, aunque en estos 25 años ha habido momentos complicados, sobre todo en los periodos de crisis económica, pero esto no me ha hecho cambiar de camino profesional. La empresa ha ido ajustándose a las necesidades del momento.

FN: ¿Cuándo descubriste que tú querías ser emprendedora y por qué?

TB: Lo descubrí muy joven, siempre me ha gustado organizar, al principio de una forma más intuitiva, más tarde, a través de la formación y la experiencia  de una manera más racional, siendo consciente de la toma de decisiones y haciendo que estas afecten de forma positiva a todos los trabajadores y colaboradores de la empresa. Al principio uno no es muy consciente de por qué hace las cosas de una forma determinada, lo importante está en rodearte de un equipo excelente de profesionales que ayuden a que tus decisiones se magnifiquen y a lograr las metas propuestas. El emprendedor marca el camino, pero acompañarse de los mejores es sobre todo lo que lleva al éxito.

FN: ¿Crees que el emprendedor nace o se hace?

TB: Creo que se pueden dar los dos supuestos. A veces lo descubres a través de tu formación académica, o de interiorizar modelos de liderazgo, o porque te ves obligado por una situación laboral adversa. Se inicia un camino profesional más arriesgado, y te decides a crear  una pyme o una micropyme, que poco a poco va cogiendo fuerza, convirtiéndote en emprendedor casi por necesidad. Otras veces nace de uno mismo la necesidad de emprender, de crear, de innovar y siempre estás pensando en cómo hacer cosas nuevas y mejor hechas, cómo ampliar servicios, como mejorar procesos, cómo hacer que crezca tu empresa, cómo encontrar nuevos clientes, etc… Ambos modelos de emprender son válidos e igualmente complicados y arriesgados.

FN: ¿Hay algún método o escuela que enseñe o facilite convertirse en emprendedor?

TB: Es difícil encontrar una escuela que te convierta en emprendedor pero no cabe duda de que la amplia  formación de masters que hay en el campo educativo relativos a Dirección, Gestión y Estrategia Empresarial  ayuda mucho. Es como saber la teoría de cómo funciona una empresa con la complicación de sus departamentos. Pero el hacerte emprendedor es algo más profundo, entra en juego la voluntad, el espíritu de trabajo y de sacrificio, la tenacidad, la capacidad de riesgo, el acierto en la toma de decisiones y  esto  a veces no se puede estudiar en una escuela. Son comportamientos del individuo inherentes a él, pero incluso teniendo estas aptitudes soy muy partidaria de la formación empresarial: toda la preparación es poca para asumir situaciones difíciles y salir adelante.

FN: ¿Se ha visto dificultada tu carrera profesional por el hecho de ser mujer?

TB: No, para nada, nunca he tenido problemas en este sentido, siempre he sido tratada como una profesional más en un mundo de hombres, ya que desafortunadamente en los puestos directivos aun hoy, es poco habitual encontrar mujeres. Además nuestra empresa, Burotec, al ser de servicios técnicos, ingeniería y consultoría está muy relacionada con profesionales masculinos, pero afortunadamente esto no ha dificultado mi carrera profesional. Si algo no he hecho o no he podido hacer tanto en años pasados como ahora  desde luego no ha sido por mi condición de mujer.

FN: Aunque son obvios los éxitos cosechados por BUROTEC, algún fracaso habréis tenido ¿De qué se aprende más de los primero o de los segundos?

TB: Burotec es una empresa que ha ido creciendo poco a poco, con un crecimiento sostenible, meditando mucho las decisiones tomadas, precisamente por el miedo al fracaso. Si algún fracaso hemos tenido ha sido en iniciativas nuevas que no han cuajado o no han dado los resultados esperados, pero de esos fracasos también hemos aprendido. Es difícil acertar siempre, has de contar con un nivel de proyectos que van a fracasar, lo importante es que sean los menos posibles y que en el devenir de la empresa se tengan en cuenta para evitar otros futuros. Pero no se puede dejar de hacer cosas por miedo al fracaso, solo hay que valorar los riesgos y decidir en consecuencia.

FN: ¿Qué aconsejarías a aquellos  que están acabando sus estudios, están llenos de fuerza, pero no tienen claro como incorporarse al mundo laboral?

TB: Es cierto que ahora está difícil incorporarse al mundo laboral, pero esto pasará y lo que deben hacer es prepararse lo mejor posible: formarse todo lo que puedan en la profesión que quieren desempeñar, conocer la teoría  es fundamental, pero también deben acercarse a la empresa a través de prácticas remuneradas o no, donde puedan experimentar el acercamiento al trabajo y puedan descubrir sus preferencias para encaminar el futuro trabajando en lo que les guste, ya que esto es lo más gratificante. Mi consejo es constancia, tenacidad, y esfuerzo: aprovechar las oportunidades por  modestas que puedan ser y gestionar su carrera profesional a favor a sus intereses y preferencias.

 

INTERNACIONALIZACIÓN


 

FN: Fuiste junto a José Manuel Romero una de las primeras personas que se lanzó a por el mercado internacional cuando parecía que las grandes oportunidades estaban en España y  casi nadie pensaba en salir del país para hacer negocio. ¿Cómo surgió esa idea?

TB: Desde el inicio de la empresa siempre hemos tenido una proyección internacional, dado que llevamos procesos de certificación e inspección de productos industriales y de consumo, estando  muchos de nuestros clientes ubicados fuera de España. Pero ha sido desde hace cuatro años cuando nos decidimos a tener más presencia fuera para captar más trabajo, ya que en España el volumen de negocio bajó con la crisis y no nos quedó más remedio que buscar otros mercados para dar los mismos servicios que ya estábamos prestando aquí. En este sentido todos coincidimos, tanto empresa como  trabajadores, todos nos hemos esforzado en conseguir la exportación de nuestros servicios, y aunque parece sencillo no es tan fácil. Requiere de inversión, conocimiento del mercado en el país de destino, conocimiento de la legislación para poder trabajar correctamente, asignar recursos, gestionar de cerca las delegaciones, e ir poco a poco asentándose, es más bien una carrera de fondo.

FN: ¿Por qué países comenzasteis?

TB: El primer país en el que desembarcamos fue en USA. Tenemos nuestra oficina en Houston, Texas. En esa zona es donde se encuentra localizada la industria petrolera: Burotec está muy especializada en inspecciones de productos Oil&Gas, y es allí donde están nuestros clientes potenciales. Hace dos años constituimos una sociedad allí y desde entonces venimos trabajando en la zona. Esta misma experiencia la trasladamos posteriormente  a China donde estamos con oficina desde principios del 2013. En este año hemos terminado de constituir empresa en Colombia y creo que próximamente abriremos también oficina allí.

FN: ¿Cómo lo hicisteis, contasteis con alguna ayuda?

TB: Nos incorporamos a un proyecto que tenía el ICEX de ayuda a la exportación, donde se nos asignó un consultor experto, tuvimos bastantes reuniones de trabajo con él, donde le decíamos cuáles eran nuestros intereses y nuestros servicios. Nos aconsejó sobre los mercados donde deberíamos estar y la forma de hacerlo, y a partir de ahí hemos sido nosotros los que una vez asentados en el país hemos buscando clientes.

FN: ¿En qué países estáis ahora y qué servicios prestáis?

TB: En este momento estamos en USA (Houston) y China concretamente en Shanghái. Hemos terminado de registrar la empresa en Colombia hace tres meses y estamos ya moviendo ofertas y decidiendo la ubicación de una oficina, ya que es necesario estar cerca del cliente para dar mejor servicio.  En colaboración con otra empresa portuguesa, también consultora, estamos en Luanda (Angola),  pero ese mercado todavía está menos hecho. En estos momentos  estamos explorando oportunidades en países de la zona del Golfo Pérsico donde tener presencia, todo ello orientado a la ubicación de empresas de Oil&Gas que es nuestra especialización, tanto en trabajos de ingeniería, como de  consultoría e inspección.

FN: ¿Qué habéis aprendido en cada uno de esos países?

TB: Los mercados son totalmente diferentes en cada país pero todos tienen un potencial muy interesante para nosotros. El más difícil, en mi opinión, quizás sea el chino: requiere de mucho esfuerzo, no basta con hacer bien las cosas, hay que ganarse la confianza del cliente y eso lleva tiempo. Son meticulosos y perfeccionistas, por eso la necesidad de estar siempre atentos a sus necesidades. El mercado americano también es complicado, el nivel de exigencia en los servicios es muy alta, siempre buscan la excelencia. La internacionalización quizás nos ha  servido para mejorar nuestros procesos y la metodología de trabajo, ya que nos hemos tenido que hacer a las necesidades de clientes muy dispares y con intereses también diferentes incluso siendo de sectores similares.

FN: ¿Qué valores podemos aportar desde España?

TB: Hay muchos valores que la empresa española puede aportar al mundo empresarial: la creatividad, la originalidad en la creación de nuevos modelos de negocio, la flexibilidad en el desempeño de los roles de trabajo, la capacidad de innovación y de cambio según las necesidades de los mercado etc. Sucede que en muchas ocasiones los empresarios españoles nos menospreciamos en relación con el trabajo hecho pero no debe ser así. Somos igualmente capaces de hacer bien las cosas, de hecho cada vez son más las empresas que están triunfando en el exterior y cada vez son más los profesionales españoles que están trabajando en multinacionales y empresas extranjeras dando muy buenos resultados.

FN: ¿Cuál es la posición de España en relación con la de los países en los que os movéis desde BUROTEC?

TB: En la zona de Texas, que es donde nosotros estamos, hay pocas empresas españolas: solo están algunas empresas multinacionales del sector de la consultoría y asesoría jurídica, del sector  petrolero, energía y construcción, alguna pyme del sector servicios, pero pocas. En China las que tienen presencia son sobre todo empresas de importación – exportación, logística, consultoría de gestión y jurídica. Hay sobre todo Oficinas de Representación, ya que la creación de una empresa independiente es muy complicada y lleva tiempo.  En Colombia, gracias a la estabilidad que en estos momentos tiene el país, se están radicando muchas empresas españolas, ya que el tejido industrial local está desarrollándose mucho y está necesitando servicios que en España se llevan dando desde hace tiempo. Esto anima a empresas españolas a salir a estas áreas geográficas. En Angola las empresas que tienen ubicación  son fundamentalmente las que trabajan en el sector del petróleo.

FN: ¿Es especialmente difícil para una PYME afrontar la internacionalización de su actividad?

TB: Fácil no es, pero es factible si se hace un buen proyecto de expansión internacional, se decide sobre el producto o servicio a exportar, estudio y establecimiento de la forma de entrada en los mercados exteriores, planificación del marketing y de las acciones comerciales. Para el caso de productos, transporte y logística, negociación con transitarios, gestión aduanera, documentación y certificaciones de los productos a exportar etc, todo esto hace que se facilite el trabajo y no haya imprevistos o retrasos. Es importante también una buena gestión en la búsqueda de financiación internacional, negociación con entidades financieras, redacción de contratos comerciales, asistencia jurídica, etc. Mi consejo es que para una PYME lo mejor sería contratar los servicios de una empresa experta en comercio internacional, contratando las partidas de trabajo en las que se vean más limitados.

 

SOSTENIBILIDAD


 

FN: La sostenibilidad es uno de los pilares de las sociedades modernas, pero cuando tú comenzaste tu carrera profesional por supuesto que el término no se empleaba habitualmente y eran pocos los profesionales que se dedicaban a alguno de los aspectos que la conforman. ¿Por qué decidiste dedicar tu actividad profesional al Medio Ambiente y en concreto al Industrial? 

TB:
 El Medio Ambiente es un campo en el que siempre me ha gustado trabajar. Mis primeros trabajos fueron en el medio natural, localización de zonas geográficas deprimidas y desarrollo de las mismas, ordenación del territorio, protección de especies vegetales, creación de cooperativas agrarias  como solución a los problemas de comercialización de productos, etc. Más tarde empecé a tomar contactos con empresas, coincidiendo con la publicación de la norma ISO 14001 y el Reglamento EMAS, ayudándoles en la implantación. Desde entonces he seguido trabajando con el tejido industrial. También hay que tener en cuenta que entre los años 90 y 2000 se publicó la mayor parte de la legislación ambiental vigente, que es bastante, y en muchos casos las industrias han necesitado la colaboración de consultoras. Por eso, desde Burotec trabajamos fundamentalmente con empresas industriales.

FN: ¿Hace falta ser ingeniero o Biólogo para dedicarse profesionalmente a este mundo?

TB: Si desarrollas trabajos técnicos sí es necesario tener formación técnica en Medio Ambiente, claro está que esta formación puede venir dada por distintas disciplinas como Ingeniería, Biología, Química, Ciencias Ambientales, etc… Pero lo relacionado con Medio Ambiente es muy amplio pueden tener cabida también los abogados, los economistas, los geógrafos, y otros profesionales más.

FN: ¿Qué ventajas y qué inconvenientes tiene ser una PYME para competir en este sector?

TB: Las Pymes gestionan más de cerca los trabajos encomendados por el cliente, son más directas presentando soluciones rápidas, pero podrían carecer de recursos en problemas con soluciones multidisciplinares. Sin embargo, si una PYME es experta  en determinados trabajos técnicos como Sistemas de Gestión Ambiental o Impacto ambiental, sin duda puede dar mejor resultado. Competir cada vez se hace más complicado: lo importante no está en el tamaño de la empresa sino más bien en la especialización de la misma, que es lo que permite tener una experiencia contrastada para hacer el mejor trabajo posible al cliente.

FN: ¿Cuál era la situación ambiental de la época en qué empezaste y la evolución sufrida?

TB: Los primeros trabajos de las empresas en el campo medioambiental se hicieron fundamentalmente en informes de diagnóstico con arreglo al cumplimiento de la legislación vigente. Cuando  se publicó  ISO 14001 en 1996 hizo que las organizaciones tuvieran un referente contrastado para implantar sus sistemas de gestión medioambiental y poner puntos de mejora y directrices de trabajo al respecto, esta norma ha ayudado en gran manera a poner las bases en la minimización de los impactos ambientales, fue  modificada posteriormente en el 2004 y en la actualidad es una herramienta imprescindible de trabajo. Paralelamente en  1993 ya se había publicado el Reglamento Europeo de Ecogestión y Ecoauditoría (EMAS I) modificándose  primero en  2001 (EMAS II) y después  en  2009 (EMAS III). Esto hizo que muchas empresas se animaran a la certificación de sus sistemas, en esto contribuyó mucho las ayudas y subvenciones dadas por las administraciones públicas.

Con la publicación de la Directiva 85/337/CEE y el Real Decreto 1302/1986 y sobre todo con la Ley 9/2006 se regulan los trabajos de  Impacto Ambiental. En la actualidad estos trabajos se referencian con la Ley 21/2013.

En los años 90, como he comentado anteriormente, los trabajos más comunes eran los  relativos a diagnósticos ambientales y autorizaciones administrativas  para cumplimiento con Las leyes y Reales Decretos que poco a poco se publicaron como transposición de las Directivas Europeas,  con la Ley  37/2003 del Ruido  para mediciones sonoras y auditorias acústicas, la ley 34/2007 para la Calidad del Aire y Protección de la Atmosfera, la  Ley 22/2011 para residuos y suelos contaminados o  la Ley de Agua, aprobada por el Real Decreto1/2001.

Por otra parte el Protocolo de Kioto (primera fase de 2008 – 2012 y segunda fase 2013 a 2017) ha hecho que las grandes empresas contaminantes controlen sus emisiones de gases de efecto invernadero y La Ley de Responsabilidad Ambiental que próximamente se modificará también contribuirá a una mejor gestión de los riesgos ambientales de la empresa.

La legislación sobre Eficiencia Energética es más reciente pero igual de importante, ayuda a controlar y ahorrar en  los consumos de energía y esto en épocas de crisis siempre es positivo.

En estos momentos las empresas están calculando la huella de carbono en la actividad que desarrollan y diseñando planes para reducirla. Desde este 29 de Mayo ya se puede solicitar al Ministerio de Agricultura Alimentación y Medio Ambiente su inscripción en el Registro Público del Ministerio, esto supone un incentivo para las empresas en la lucha contra el cambio climático,  también se ha publicado en estos días la norma de Huella Hídrica, lo que permite que la las empresas puedan seguir contribuyendo a la mejora del entorno. La evolución ha sido considerable y es de agradecer que los empresarios hayan contribuido al desarrollo de la misma.

FN: ¿Cómo ves  el entramado legislativo español en materia ambiental?, ¿Es suficiente? ¿Es Claro?

TB: La legislación es amplia, siempre habrá actuaciones sin legislar, sobre todo porque la evolución de la tecnología va muy rápida, pero en general a mi juicio va siendo suficiente.Lo importante ahora es cumplirla, las empresas en este sentido siguen necesitando ayuda ya que no es fácil su aplicación. Además algunas Comunidades Autónomas, al tener atribuciones en este campo, también legislan, con lo cual el empresario se ve sobrepasado en muchos casos con los requisitos legales.

FN: En cuanto a los empresarios y directivos de las empresas industriales ¿Cuál crees que es su compromiso ambiental?

TB: Cada vez son más la empresas que cumplen los compromisos ambientales y en muchos casos van más allá a través de acuerdos voluntarios entre determinados sectores y las administraciones autonómicas que ayudan al cumplimiento de los mismos. La responsabilidad de la empresa en materia ambiental ha ido creciendo, afortunadamente gracias a la tecnología y al conocimiento de las mejores técnicas disponibles los industriales están mejorando sus procesos y controlando los focos de contaminación, en muchos casos esto requiere un esfuerzo importante por la inversión que conlleva, pero bien sea por imposición legal o por compromiso ambiental, sus procesos son cada vez menos contaminantes, y esto lo agradecemos todos.

FN: Dentro del Campo ambiental ¿Qué sectores ves con más recorrido en los próximos años?

TB: Supongo que te refieres a campos de actuación. La ingeniería ambiental tiene un gran desarrollo, diseñar procesos de reciclaje después de la vida útil de los productos, valorización de residuos,  ecodiseño de equipos nuevos que sean más respetuosos con el medio ambiente, diseño de instalaciones y maquinaria de bajo consumo energético son actuaciones fundamentales. Dar soluciones a los problemas de residuos, crear tecnologías nuevas que funcionen y estandarizarlas son retos que ya se están alcanzando y tendrán también mucha proyección.
El sector de la consultoría y los ensayos de control lo veo más estancado,  si bien con la entrada en vigor de nueva legislación se abren otros campos, es el caso  de la huella de carbono, la huella hídrica, el tratamiento de suelos, la implantación de normas específicas de gestión o la verificación y las auditorías ambientales,   commodities todas ellas que aportan valor añadido aunque impliquen menos innovación
En general todos los campos de trabajo que sean susceptibles de innovación, diseño y desarrollo creo que tendrán un resultado prometedor y de éxito, al igual que las Energías Renovables.

FN: Por último nos gustaría que nos dieses  tu opinión en relación con el futuro que  le va a deparar a la gestión ambiental en el mundo de la empresa  y que deben hacer los jóvenes que  quieren dedicarse a estos temas.

TB: En mi modesta opinión la gestión ambiental en su amplio concepto, tiene un futuro prometedor. La empresa ha de gestionar mejor sus problemas ambientales: los sistemas de gestión han de ayudarle a ello, deben aportar valor, alertar en la toma de decisiones, en la planificación de la estrategia, en la prevención de los riesgos, en las medidas correctivas a tomar.

La Gestión Ambiental está ya presente en las decisiones de la Alta Dirección: los criterios de sostenibilidad son pilares en los que se apoya el crecimiento empresarial. Además, el consumidor de productos y de servicios cada vez exige más que estos sean respetuosos con el Medio Ambiente. Por tanto, las empresas que incorporen estos criterios en sus procesos tendrán mejor respuesta del consumidor.

Los jóvenes que trabajen en estos  campos tienen un reto importante: tendrán que utilizar lo que funciona, cambiar los protocolos que sean susceptibles de mejora, inventar otros para problemas nuevos, siempre preparándose y estudiando  continuamente ya que la tecnología cambia rápido. Tendrán que saber trabajar en equipo, profesionalizar necesidades nuevas, ser abiertos y comunicativos. En definitiva, ser capaces de dar respuesta a los problemas que se vayan planteando, todo ello dentro de la profesionalidad, el respeto y el buen hacer. Sin duda un reto apasionante.

foto 2Entrevista realizada por Fernando Nájera (@fnajerag)

 

 

 

 

 

FUENTE: i-ambiente

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